Arroz “boom”

Éste es un plato que mi madre hacía el típico día que no quería complicarse mucho o no tenía mucho tiempo. Era mi plato favorito cuando era pequeña y me sigue encantando.
Me gustaría poder explicaros el por qué de “boom”, pero por más vueltas que le dé al asunto, no encuentro una explicación lógica. Al principio pensé: “¿será porque es una bomba?” (por eso de la onomatopeya…) pero no, es arroz, tomate, atún y tortilla francesa y eso no es una bomba; la fabada sí pero el “arroz boom” no. Después pensé: “¿y si no es “boom” y es “b-u-m”? porque esta receta nunca se la dieron a mi madre de manera escrita, y ya sabemos lo que ocurre con la tradición oral, que a veces llegan las cosas ligeramente desvirtuadas… pero “b-u-m” tendría todavía menos sentido que “boom”…
En fin, que a falta de poder daros una explicación convincente o aportar algún dato que arroje algo de luz sobre el origen de este plato, paso a daros la descripción de la receta:

INGREDIENTES:
-Arroz
-Salsa de tomate
-Atún
-Huevos
-Sal

-(Las cantidades las decide cada uno en función de lo grande que queramos el pastel).
-Preparamos un arroz en blanco.
-Le añadimos salsa de tomate y lo mezclamos.
-En un plato aparte mezclamos el atún con más salsa de tomate.
-Hacemos una tortilla francesa (el tamaño o la forma dependerán del tamaño y la forma del pastel).
-Montamos el pastel; podemos utilizar una besuguera o si queremos hacer pasteles individuales, podemos utilizar unos moldes para emplatar (que es lo que he hecho yo). Primero extendemos una capa de arroz con tomate, después otra de atún, seguimos con otra capa de tortilla francesa y volvemos a cubrir con otra capa de arroz. Si queremos podemos repetir la operación.

Y eso es todo… un plato fácil-rápido-rico-nutritivo, con buena aceptación entre los más pequeños y hecho con productos que siempre tenemos en casa. ¡Lo que se dice práctico!!!

6 comments

    • martaestevezansede says:

      ¡Gracias Lucía! Es lo bueno que tiene la cocina, que a veces es también como un taller de manualidades… ya sabes, hasta donde tu imaginación quiera…

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