Bizcocho de ruibarbo

bizcocho de ruibarboDecía una persona querida que ya no está que nadie debería nacer y morir en el mismo lugar sin haber conocido “otros mundos”. Y no puedo estar más de acuerdo; será que en el fondo me fastidia la estrechez de miras de los que hacen las cosas porque su gente y en su zona ya se hacían así, porque así se llevan haciendo toda la vida y porque malditas las ganas de plantearse siquiera que se puedan hacer de otra manera; me fastidia que se crean con el monopolio de la verdad absoluta, cerrando los ojos a otras posibilidades y abriendo, en muchos casos, la puerta a la ignorancia y a la intolerancia.
Y sé que en un futuro tendré que luchar contra mi instinto de “madre gallina” para poder decirles a mis hijos: “sal, vete, empápate de lo que ves pero por favor, vuelve” porque creo que sólo así podrán ver la foto completa de la realidad de la única vida que van a tener.
Uf, espero que no suene más rebuscado de lo que realmente es; simplemente es algo en lo que pienso a menudo y que me preocupa desde que tengo hijos, y precisamente en eso pensaba el otro día mientras preparaba esta receta, tal vez porque no es fácil encontrar ruibarbo en España, porque esta fruta con aspecto de verdura es uno de esos “gustos adquiridos” para mí o porque tengo una innata y probablemente fastidiosa manía de relacionarlo todo…

bizcocho de ruibarbobizcocho de ruibarbo
bizcocho de ruibarbo
bizcocho de ruibarbo

INGREDIENTES:

-90 gr de mantequilla
-150 gr de azúcar
-1 huevo grande
-225 gr de harina
-2 cucharaditas de levadura Royal
-1 pizca de sal
-110 ml de leche
-2 tallos de ruibarbo

-En un bol grande batimos la mantequilla, el azúcar y el huevo durante un par de minutos.
-En un bol pequeño mezclamos la harina, la levadura y la sal.
-Añadimos los ingredientes secos a la leche, alternándolos y sin revolver demasiado, sólo hasta que los ingredientes se mezclen.
-Pelamos y cortamos el ruibarbo.
-Vertemos la mezcla en el molde (previamente engrasado) y nivelamos con una espátula.
-Colocamos los trozos de ruibarbo en la masa, dibujando la forma que queramos.
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante 35-40 minutos.

El resultado es un esponjoso bizcocho al que la acidez del ruibarbo le sienta muy bien. Espero que os haya gustado. ¡Que paséis una muy feliz semana!!!

bizcocho de ruibarbo

Post de primavera

merenguitosLa primavera nunca me resulta indiferente, o vampiriza mi energía o me hace sentir rebosante de ella, o me obliga a tomar vitaminas o “ella” se convierte en mi vitamina, o me quita las ganas o me las da pero sea como fuere, la primavera siempre me inspira.
Este año no necesito tomar vitaminas; me siento fuerte por dentro y por fuera, me inspira absolutamente todo lo que veo, le faltan horas a mis días, sufro brainstorming en grado agudo, llego a casa cargada de flores (no me preguntéis cómo ni de dónde) y al llegar a casa juego con ellas.
Esta primavera me va a encantar… (Continuará).

magdalenas de chocolate

magdalenas de chocolate
(La receta de estas magdalenas de chocolate y vino es una adaptación de ésta que publiqué en la prehistoria del blog).

merenguitos

primavera

magdalenas de chocolate

merenguitos
(Podéis encontrar la receta de los merenguitos aquí).

Espero que os haya gustado este post primaveral… ¡Que paséis una muy feliz semana!
(Gracias, Cris, por ser mi cómplice “en busca de la flor más bonita”).

primavera

Profiteroles

profiterolesNo sé de dónde les sale el desparpajo a los niños de ahora…
Pedro, 6, enfadado conmigo por algo que ni siquiera recuerdo:
-“Pues me voy a ir a vivir a una autocaravana con mis amigos I, B, X y X.
Yo (con aparente naturalidad): “Bueno, si es lo que tú quieres”…
Pedro: “Sí, es lo que quiero; me lo voy a pasar genial”.
Yo: “Muy bien, cariño, pero recuerda que tendréis que haceros la comida, ducharos vosotros mismos, dormir solos”…
Pedro (tras una larga pausa silenciosa): “pero vendré a visitarte muy a menudo”. (Me mira de reojo para observar mi reacción).
Lo veo venir y me divierte; “éste lo que quiere es el tupper de “mamá”. ¿Serán los 6 los nuevos 30?”
Sigo interpretando mi papel y digo con un sobreactuado aire de indiferencia mientras preparo unos pastelitos:
-“Ah, qué bien, pero tendrás que llamarme antes, no vaya a ser que no esté en casa o haya decidido ir unos días de viaje”.
Pedro abandona la cocina. Creo que está preocupado. A estas alturas del partido, mamá 1- Pedro 0.
Disfruto de mi victoria mientras procedo a rellenar mis pasteles y, o mucho me equivoco y poco conozco a mi primogénito o…
Vuelve corriendo y me abraza por detrás.
-“Mami, he estado pensando que no me iré nunca de casa y dormiré contigo en tu cama siempre para que no te encuentres sola”.
Yo (sin abandonar mi actitud de castigadora): “Como quieras, cariño”.
Y ya no sé si reir o llorar.

profiteroles

profiteroles

profiteroles

profiteroles

profiteroles

profiteroles

INGREDIENTES:
-140 gr de harina de trigo
-250 ml de agua
-20 gr de azúcar
-1 pizca de sal
-110 gr de mantequilla
-2 huevos M

-Ponemos al fuego un cazo con el agua, el azúcar, la sal y la mantequilla hasta que hierva.
-En ese momento echamos la harina de golpe y removemos con una cuchara de madera.
-Bajamos el fuego y seguimos removiendo 1 minuto más.
-Pasamos la masa a un bol y dejamos que se enfríe.
-Vertemos los huevos de unos en uno y seguimos removiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
-Vertemos la mezcla en una manga pastelera (yo con una boquilla de estrella grande).
-Formamos los pastelitos sobre una bandeja forrada con papel de horno.
-Horneamos (horno precalentado a 200 grados) durante 5 minutos.
-Bajamos la temperatura del horno a 180 grados y seguimos horneando los pastelitos durante 35 minutos más.
-Rellenamos a nuestro gusto (yo en esta ocasión, con nata).
-Receta de Merceditas Bakery.

NOTA: Siguiendo las recomendaciones de Merceditas Bakery, he utilizado harina con un 9.5 % de proteína y han quedado con una textura perfecta, turgente pero suave. Espero que os hayan gustado. Creo que con estos profiteroles haré una tarta que probablemente publicaré más adelante… ¡Que paséis una muy feliz semana!!!

profiteroles

Tarta Bakewell

tarta bakewellDesde que era pequeña me han animado a soñar “en grande”. Mi sabio padre utilizaba una metáfora al respecto. Mis hermanas y yo debíamos aspirar a tener vuelo de águila porque a quedarnos en vuelo de gallina siempre estaríamos a tiempo. Y no se refería a nada material; tenía que ver con algo menos tangible: a tomar las decisiones adecuadas que nos llevarían allí adonde quisiésemos llegar. O algo así…
Bueno, no estoy segura de haber cumplido las expectativas pero si algo he sido y soy es soñadora diurna, y aunque de vez en cuando me permito soñar en grande (principalmente como terapia contra el aburrimiento o los malos momentos), uno de mis principales entretenimientos consiste en soñar con los pequeños alicientes que te ofrece la vida… pero ya os dije un día que la música de violines no dura mucho en la vida real
El caso es que ya había planeado mis vacaciones de Semana Santa (nada del otro mundo, un simple cambio de aires), cuando un inoportuno virus se apoderó de mi casa y de las tres cuartas partes de sus habitantes, obligándome a unos días de encierro forzoso en los que:
-Inicialmente tuve la tentación de caer en la autocompasión a lo “¡Dios mío, por qué me haces esto a mí!”, teniendo que recordarme a mí misma lo mucho que admiro a las personas que nunca se quejan y el desprecio (en el sentido más benévolo y melodramático de la palabra) que siento por las que lo hacen continuamente.
-Decidida a acabar con la tos que reinaba en casa, me animé a probar algún remedio casero… ¿cebolla en la habitación a la hora de dormir? Bueno, sólo diré que la tos persistió… y el olor a hamburguesería en la habitación al día siguiente también.
-Animada por el efecto colectivo de los antitérmicos, decidí ordenar mi caótica despensa y de paso cambiar algún mueble de sitio.
-Probablemente movida por el aburrimiento e inconscientemente, miré y remiré las paredes y el techo y tomé la firme determinación de que de este año no pasará sin que pintemos la casa.
-Leí una y mil veces las muchas revistas de decoración que tengo y recordé vagamente que hubo un tiempo ya lejano en el que leía el “Vogue” y sabía lo que las celebrities lucían en las premières.
-Y cociné… Cociné tres comidas al día todos los días que duró el encierro y algún capricho extra, como esta tarta Bakewell.

tarta bakewell

tarta bakewell

tarta bakewell

tarta bakewell

tarta bakewell

tarta bakewell

INGREDIENTES para la masa sablé:
-200 gr de harina
-140 gr de azúcar glas
-160 gr de mantequilla a temperatura ambiente
-40 gr de almendras molidas
-2 yemas de huevo
-1 pizca de sal

INGREDIENTES para el frangipane:
-150 gr de mantequilla
-150 gr de azúcar glas
-3 huevos
-130 gr de almendras molidas
-20 gr de harina

-Mermelada de frambuesa
-Almendras fileteadas

-Mezclamos la harina, el azúcar, la sal y las almendras molidas.
-Añadimos la mantequilla cortada en trozos pequeños y las yemas hasta conseguir una masa homogénea.
-La envolvemos en film transparente y la metemos en la nevera 30 minutos (o 5-10 minutos en el congelador).
-La extendemos con un rodillo entre dos trozos de papel de horno (para que no se pegue).
-Engrasamos un molde desmoldable y cubrimos su base y paredes con la masa.
-Metemos el molde en la nevera otros 30 minutos.
-Horneamos (horno precalentado a 180 grados) durante 20 minutos.

-Preparamos la crema frangipane:
-Batimos la mantequilla y el azúcar.
-Añadimos los huevos, batiéndolos de uno en uno.
-Añadimos la harina y la almendra y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea.

Montamos la tarta:
-Cubrimos el fondo de la tarta con mermelada de frambuesa.
-Vertemos la crema de frangipane sobre la capa de mermelada.
-Depositamos las almendras fileteadas encima y horneamos durante 30 minutos a 190 grados.
-(Receta de Food and Cook).

El resultado es una tarta temendamente sabrosa, ideal como postre o acompañando a un té o a un café. ¡Espero que os haya gustado! ¡Que paséis una muy feliz semana!!!

tarta bakewell

Nuevas fotos, viejas recetas (III)

tortitasNo sé cuándo empezó a cambiar la cosa pero de un tiempo a esta parte hablamos “diferente”… Ya nunca decimos que nuestros hijos tienen problemas, lo que les pasa es que “no saben gestionar sus emociones”; tampoco existen ya los temporales de lluvia y viento de toda la vida de Dios, sino que decimos, con una naturalidad pasmosa, que “la segunda ciclogénesis explosiva del invierno ha arrancado de cuajo un árbol de nuestro jardín” o que para nuestra receta favorita de arroz hemos hecho un fumet de pescado y el flan lo hemos acompañado con un coulis de frutos del bosque… Y es que si en algo nos hemos doctorado los españoles es en psicología, en gastronomía y en meteorología.
Por el contrario pero con la misma naturalidad pasmosa, por alguna razón que se me escapa, hemos suprimido de nuestro vocabulario palabras que son imprescindibles… Y ya somos pocos los que conservamos en nuestro registro el verbo “oir”, que ya casi nadie oye un ruido, (oiga), que la mayoría lo escucha (bastante insólito, teniendo en cuenta la definición de “escuchar”)… como el reportero de turno, que exclama, con expresión contrariada y apretando la mano contra el pinganillo: “compañeros, no os escucho nada”, que parece que va a terminar la frase canturreando: “cucurucho, que no te escucho”, mientras tú te revuelves en el sofá de tu casa con ganas de decirle: “pues muestra un poco de interés, hombre, que estás en directo en prime time para toda España” o el amigo que te dice por teléfono: ” no te escucho”… Pues eso sí que es raro, teniendo en cuenta que me has llamado tú.
En fin, será que soy muy pejiguera con las cosas del hablar o que me gusta ganar y no perder, pero no me negaréis que de un tiempo a esta parte hemos perdido vocabulario. Quizás por eso me gusta oir a mi hijo Pedro decir, con la misma naturalidad de los ejemplos anteriores, que “ese mirlo se ha posado en la rama del roble” y es que no todo el vocabulario específico ni la cultura de este país va a estar relacionada con megas y píxeles…
Venga, os libero ya de este rollo a propósito del léxico. No sé por qué hoy me he levantado con ganas de hablar de esto. Prometo ser más frívola la próxima vez… Mientras tanto, os dejo con fotos nuevas de mi galería de INSTAGRAM. #AVecesMeSientoComoUnIslote #HaySemanasAsí #CuandoLlegaElViernesSeMeCuraTodo #MissYouBabe

naranjas

financiers
(receta de financiers, aquí)

financiers

financiers

crepes
(receta de filloas/crepes, añadiendo dos cucharadas de cacao puro, aquí)

bizcocho de chocolate
(receta de bizcocho de vino y chocolate, aquí)

¡Que paséis una muy feliz semana!!!

fotos nuevas, recetas viejas